REIKI PARA NO ENFADARSE

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Que es el Reiki Origen del Reiki No te enfades No te preocupes
Sé agradecido Trabaja duro Sé amable Los Chakras

REIKI PARA NO ENFADARSE

PARA QUE una verdad espiritual tenga auténtica trascendencia y como norma moral sea útil tanto para el individuo como para la comunidad, tiene que ser algo más que un conjunto de palabras bonitas. Aunque habitualmente se resuman en frases cortas, sencillas y fácilmente comprensibles para todos, lo principal es que sean absolutamente realistas ya que, de lo contrario, no servirán para mejorar el estado interior del individuo ni de la comunidad.
Las religiones establecieron preceptos destinados a crear una conciencia ética en los pueblos, a combatir las actitudes puramente instintivas que eran nocivas para el grupo como, por ejemplo, el «tabú del incesto» presente en la mayoría de las culturas. El quebrantamiento de estos preceptos, en caso de que fueran graves, era castigado por leyes basadas en premisas religiosas y, además, contaban con un castigo por parte de la divinidad en ésta o en otra vida. Una de las actitudes más admirables de Sidarta Gautama es que no estableció prohibiciones; más bien sugirió una forma de vida para acabar con el propio sufrimiento explicando que la razón del dolor estaba en el deseo, en los anhelos. Su doctrina no está basada en un temor al castigo sino en la búsqueda de la felicidad a través del desarrollo espiritual; de ahí que, en una sociedad estratificada en castas, con un gran número de individuos que vivían en condiciones paupérrimas, su palabra haya tenido desde el principio una amplia difusión. Ni siquiera cuando Buda menciona las rectas formas de vida prohíbe que se comercie con las armas o se fabriquen sustancias que alteren la mente; sólo se limita a recomendar que estos trabajos no sean realizados porque entorpecen la búsqueda espiritual y dañan el espíritu. En todo caso, sería la misma persona que los ejerza la que se castigara a sí misma alejándose de la posibilidad de entrar en un estado de feliz beatitud.

LA IRA


videncia tarot ENTRE LOS CONCEPTOS tomados por el Maestro Usui del Emperador Menji, el primero se refiere a la ira. Un sentimiento que puede producir estragos tanto en la psiquis como en el cuerpo. Sin embargo, esta emoción, al igual que otras como el miedo o la tristeza, forma parte de un complejo sistema de autodefensa del organismo, tanto a nivel individual como social, de ahí que sea necesaria una reflexión sobre el tema para comprender lo más exactamente posible el alcance de sus palabras. «La ira es una forma de indignación súbita que se manifiesta en una crisis emocional. Queda en ella suspendida la acción de ataque físico hacia el adversario, se inhiben el pensamiento y el lenguaje, apareciendo el tartamudeo, ronquera, etc. Raramente toma forma de violencia activa hacia el otro; generalmente se interrumpe en insultos y gesticulaciones ofensivas. A veces llega a una violencia atenuada como una bofetada. Algunos sujetos amplían su agresión verbal deseando la muerte de su adversario...»  (María C. Davini  Psicología General)


videncia tarot La ira, en sí misma, no es mala ni buena; es un sentimiento que, cuando es sano y natural, se desata ante acontecimientos externos. Si por ejemplo vemos que un adulto golpea despiadadamente a un niño o a cualquier otro ser indefenso, nuestro organismo reacciona inmediatamente volcando en la sangre una serie de hormonas y neurotransmisores que lo preparan para la lucha que, en este caso, sería la defensa de ese niño.
Quedar impasibles ante una escena de esta naturaleza, no es normal ni tampoco saludable ya que, el mero recuerdo de lo que hemos visto y no hemos sido capaces de interrumpir, deprimirá nuestro ánimo haciéndonos sentir muy mal con nosotros mismos.
Los hechos que más habitualmente despiertan enfado son las injusticias porque, por su misma naturaleza destructiva requieren una acción firme y decidida por parte de quienes las presencian. Salvar a alguien, a una persona a la que están atracando, por ejemplo, implica lucha; para ello, es necesario que el cuerpo esté dispuesto a llevarla a cabo y eso se logra a través de una emoción muy concreta: la ira.

videncia tarot Es importante recalcar que la ira nada tiene que ver con el odio. La ira es una «emoción» que, como tal, surge súbitamente y es fugaz. El odio, por el contrario, es un «sentimiento» que se construye poco a poco, que se alimenta de constantes estallidos de ira y que ocupa la mente durante meses o años.
El enfado no siempre puede calificarse de saludable o lógico porque, con más frecuencia de la que nos gustaría, se desata ante hechos que no representan un verdadero peligro o una flagrante injusticia que atente contra la propia integridad o contra la de terceros. La mayoría de los enfados se producen ante pequeños hechos que nos hacen sentir desvalorizados por los demás o que, simplemente, alteran el ritmo que llevamos: un compañero de trabajo ha ocupado la silla en la que habitualmente nos sentamos, alguien ha dejado la puerta de la nevera mal cerrada, la persona con la que nos habíamos citado se retrasa diez minutos, alguien ha marcado equivocadamente nuestro número de teléfono... son pequeñas cosas capaces de enfadar profundamente a las personas propensas a la ira. Pero lo que es aún peor: solamente su recuerdo, a las pocas horas de haberse producido el suceso, puede cambiar un talante alegre y divertido en un estado de ánimo ácido y enfurruñado.


videncia tarot Para poder llevar a cabo esta primera recomendación de Usui, a veces no basta el mero propósito; la ira se desata porque hay hormonas y neurotransmisores que se han vertido al torrente sanguíneo ante una sensación de alarma, pero si no se conoce debidamente el proceso y las razones por las cuales el sistema de alerta es tan susceptible, en lugar de controlarla lo que se hará es mantener una actitud hipócrita hacia afuera o ante uno mismo a fin de aparentar bondad y espiritualidad, mientras la procesión va por dentro. Si se quiere conseguir la paz interior, la pureza de espíritu, lo esencial es la sinceridad con uno mismo. Los gestos amables son muy bonitos, pero si detrás no hay una sensación de amabilidad en el corazón, no sirven absolutamente para nada; son meras gesticulaciones con propósito social que tienden más a embaucar y embaucarnos que a perfeccionarnos día a día. Una vez que se tenga el suficiente dominio de la energía, se podrá disolver la ira a través de ejercicios de reiki. Hasta que se consiga, y para acelerar el proceso de aprendizaje, es bueno comprender en qué consiste esa emoción y cómo se la puede tener bajo control para que no llegue a desbordarnos.

CONTROL DE LA IRA


videncia tarot No todas las personas tienen la misma tendencia a enfadarse ni lo hacen por los mismos motivos.
Por lo general, las situaciones que despiertan la ira son las siguientes:
•Las injusticias y los abusos.
•La agresión, física, verbal o gestual por parte de otra persona.
•La frustración o cualquier sensación de incapacidad para desarrollar la tarea que se está realizando.
•Cambios repentinos e imprevistos en el entorno. A veces, aunque éstos sean conocidos, pueden despertar la ira en cuanto se establezcan.
•La invasión de lo que se considera espacio personal.
• Las necesidades instintivas no satisfechas (sed, hambre, sueño).
Aunque es lógico que algunas de estas situaciones despierten nuestra ira, como por ejemplo los abusos, las injusticias y las agresiones físicas, la mayoría de ellas no son importantes. El primer paso es investigar en uno mismo cuáles son las que más habitualmente nos llevan a estados de furia para que asiera, una vez individualizadas, se pueda meditar en lo inútil que es enfadarse por cosas que no tienen mayor trascendencia. Si los enfados son puntuales y se resuelven enseguida, la tendencia podrá solucionarse fácilmente, meditando acerca de su inutilidad; pero si son el origen para que se imagine una cadena de ofensas y catástrofes, será más difícil de controlar
 

EL MECANISMO DEL ENFADO


videncia tarot Cuando una persona siente que algo amenaza su integridad física o psicológica, su cerebro envía una serie de hormonas y neurotransmisores que predisponen el cuerpo para la defensa. Hay quienes se sienten psicológicamente amenazados ante el más mínimo gesto; basta que alguien esté distraído y no conteste a la pregunta que le pueda hacer para que sienta que le están tomando el pelo o que no le tienen respeto. Ante eso, reacciona enfadándose.
Las sustancias que se vierten en la sangre cuando se produce el enfado, se diluyen muy lentamente. Si mientras los niveles están aún altos se produce otra situación que el cerebro califique de amenazadora, el enfado será mayor. Todos hemos podido comprobar que, cuando estamos furiosos, cualquier tontería nos enfurece aún más. A veces, ni siquiera es necesario que se produzca un hecho externo: mientras se mantiene el enfado pueden acudir a la mente otras ofensas recibidas, recuerdos desagradables, ideas acerca de futuras agresiones por parte de otros, etc.; cada una de ellas hará que nos sintamos un poco más irascibles y enfadados.

EL DIÁLOGO INTERNO


videncia tarot La mayoría de las personas pasan mucho tiempo hablando consigo mismas o expresando verbalmente sus propios pensamientos. Por ejemplo, es habitual que formulemos ideas como esta: «Iré a llevar el traje al tinte y como queda al lado de la mercería veré si tienen botones de nácar para el vestido».
Esta conducta es tan habitual como imaginar mentalmente las palabras que se utilizarán para dar una excusa, para hacer una pregunta, etc. El diálogo interno ocupa cotidianamente gran parte de nuestra mente y, por lo general, no es nocivo ni genera problemas; más bien puede ayudar a ordenar las acciones que se van a realizar y, en ocasiones, contribuye a que nos enfrentemos con mayor seguridad a situaciones problemáticas, ya que las hemos ensayado previamente en nuestra imaginación. Sin embargo, hay un tipo de diálogo interno que sí es contraproducente ya que da, como resultado, perpetuar o aumentar el enfado. Si una persona coge en ausencia de otro algún objeto personal de esta última y luego olvida dejarlo donde estaba, hasta cierto punto es lógico que eso irrite a su dueño, sobre todo si es particularmente ordenado. Ante este hecho, lo lógico es pedirle, con las mejores maneras, que trate de dejarle las cosas en su sitio porque le molesta no encontrarlas cuando las necesita. A continuación, olvidar el incidente. Las personas propensas al enfado no proceden así: a menudo no hablan con quien haya tenido un acto de desconsideración hacia ellos, sino que inician un diálogo interno que les va enfureciendo más y más. Lo que se dicen a sí mismas son cosas del tipo:

videncia tarot «Lo hace aposta para molestarme; pero cuando vuelva, ¡me va a oír!... Seguro que me dice que lo ha hecho sin querer, que se le olvidó guardarlo o que la dejó sobre la mesa porque no había terminado de usarlo o cualquier tontería por el estilo. Y encima, como me vea enfadada, terminará diciéndome que tengo un carácter insoportable, que me irrito por cualquier cosa. Pero cuando hago algo que no le gusta, ¡menudo se pone!... El otro día empezó a gritar como un poseso porque le tiré a la basura un jersey que ya no se tenía en pie de viejo. ¿Cómo iba a saber yo que era su favorito? Además, los armarios están a rebosar, así que no es cuestión de guardar cosas inútiles. Ya le dije que teníamos que solucionar el tema de alguna forma, pero como no es él quien tiene que acomodar las cosas...»


videncia tarot El diálogo interno puede seguir por estos derroteros durante gran parte del día; hará sus trabajos pero, una y otra vez, el diálogo se instalará en su mente distrayéndole de cosas más importantes. Lo que cabe preguntarse en este ejemplo es: ¿Qué tiene que ver la falta de espacio con el hecho de que alguien no haya guardado el objeto que ha utilizado? Esto demuestra hasta qué punto la ira nos lleva a estados de extrema irracionalidad. Tras el primer enfado, por orden del hipotálamo se descargaron en la sangre una serie de hormonas y neurotransmisores que generan tensión y que nos hacen más vulnerables al enfado. Así, ante cada nueva imagen mental, ante cada recuerdo molesto, la furia crece.  Es importante que aquellas personas que tengan fama de cascarrabias se observen a sí mismas detenidamente para comprobar que mantienen esta actitud mediante el diálogo interno. Si tienen en cuenta que esa es su tendencia, podrán interrumpir la incesante conversación consigo mismas y sobreponerse rápidamente al enfado. Hay muchas maneras de ayudar al organismo y a la mente a controlar la ira; una de ellas es dar un paseo al aire libre; respirar aire puro para que la sangre se oxigene y los músculos se relajen. Otras maneras son mojarse la cara con agua fría o correr durante un rato. De ningún modo se aconseja hacer esto con un coche ya que, bajo un estado de tensión, aunque los reflejos se agudicen también es posible sentir una omnipotencia que está muy lejos de ser real.


videncia tarot Aunque parezca un método violento, a veces el dar puñetazos a una almohada en el momento de mayor tensión puede representar un alivio. Especialmente para aquellas personas que no encuentran otro modo de solucionar el problema. Como ejercicio mental se puede intentar ponerse en el lugar de la otra persona e imaginarla en una actitud amable y sincera. También tratar de comprender, desde su punto de vista, las razones que pueda haber tenido para obrar de la forma en que lo ha hecho. Lo más probable es que su actitud haya surgido de malos entendidos que, una vez aclarados, disolverán rápidamente la tensión. En suma, cada cual debe buscar su propia manera, su propio método para abandonar cuanto antes esta emoción que, por dañina que sea, también produce goce. Cuando se siente ira, se experimenta alivio al pensar en lo que se le haría o diría a quien la ha provocado, simplemente imaginando las respuestas a las ofensas. Pero aunque ello produzca una satisfacción momentánea, el resultado final es la continuación del enfado y la inútil pérdida de energía que se desperdicia en sostenerlo.

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